Santo Domingo.- El nombre de Enrique Nicanor está muy ligado a la historia del cine y la televisión de Iberoamérica no sólo a partir de sus programas de capacitación profesional, sino por su participación en diversos proyectos y espacios notables como el Discovery Channel. Mañana lunes llegará al país para inaugurar un curso en la Escuela de Diseño de Altos de Chavón.
¿Qué ventajas tendrán los egresados de su curso en Chavón para enfrentar el mundo de la producción de cine y TV en el país?
El mundo de la producción cinematográfica y de TV es hoy en día un asunto global. Esto no quiere decir nada extraordinario ni nuevo, sino que simplemente obedece a las reglas de mercado de cualquier otro producto: es decir, que no se puede fabricar casi nada si no se hace para un mercado extenso. Hacer proyectos cinematográficos o de televisión de interés en varios o muchos países requiere de técnicas y análisis muy específicos. En definitiva, hay que conocer los públicos y los mercados internacionales para saber cómo vender historias que interesen en muchos mercados. Esto no quiere decir que haya que hacer películas con temáticas de otros países o culturas, sino todo lo contrario, deben ser programas, películas con raíces en nuestra propia cultura, la que dominamos y conocemos, pero sí debemos saber cómo hacerlas universales. Los egresados del curso de Altos de Chavón podrán conocer las técnicas de escritura, selección de temas, y creación financiera del proyecto a realizar, de manera que sepan cómo negociar y vender su proyecto de forma internacional, de manera que encuentren el dinero antes de lanzarse a la aventura de financiarlo de su propio bolsillo.
¿Qué barreras se tendrán que romper por la industria de cine?
En una palabra, romper la barrera “localista” es la única manera de crear una industria cinematográfica. Todo el cine y la televisión de calidad se producen gracias a que en el proyecto de una película o programa intervienen varios países desde el principio. Eso siempre nos salva de que cualquier arbitrariedad “local” impida la producción, nos da mercados exteriores desde el principio y capacitación internacional. Pero sin duda, nada de esto puede ocurrir sin que exista una voluntad nacional, institucional, de desarrollar una industria, que por suerte, hoy todo gobierno sabe que es vital para poder gozar de una buena imagen internacional. En cualquier caso, siempre es necesaria la idea, la creación y la actitud emprendedora de una persona y de un equipo que crea en la idea. El cine y la TV son creaciones de equipo.
¿Qué medidas se adoptarían para una industria de cine y TV?
El cine, el audiovisual, que es hoy mucho más que el cine, ha sido un asunto de creadores, de artistas. Esto es lo que se dice habitualmente, pero es mucho más que eso. El cine y el audiovisual es un asunto de legisladores y de abogados. Son ellos lo que pueden crear el marco propicio para que fructifique la creación. Una ley del audiovisual bien concebida permite el desarrollo de una industria que multiplique sus beneficios en todos los demás: el turismo, la arquitectura, etc. etc. Hoy en día el audiovisual está sustentado por la existencia de televisiones. Sin televisiones no se podría producir cine. La TV es la cantera de los futuros creadores cinematográficos y el vehículo de exportación de nuestras producciones, de nuestra cultura y con ello de nuestra economía nacional. Y cuando hablo de televisión hablo de dos modelos complementarios. Televisión comercial, pero también televisión pública, que es el motor del desarrollo económico de los demás sistemas. Sin TV pública no se puede iniciar el desarrollo de una industria audiovisual. BBC, en el Reino Unido, es el mejor espejo en el que podemos mirar lo que una TV pública puede generar económica y culturalmente.
¿Qué características debe tener un productor hoy?
Ser innovador, controvertido, buscar lo inimaginable, contar lo nunca contado, saber todo de la creación y saber aun más de las finanzas y economía de una producción. Pero sobre todo, un productor debe conocer al público al que se dirige, siempre para complacerlo, y en muchos casos, para ofrecerle aquello que necesita. Hoy en día no se puede ser un creador que ignora de dónde viene el dinero con que se va a hacer su película. Pero también los grandes artistas, como Miguel Ángel o Caravaggio, sabían tanto de finanzas y de economía como de colores y perspectiva. El mundo financiero puede ser tan creativo y apasionante como las bellas artes.
¿Qué perspectivas le ve al llamado cine independiente?
Las productoras estatales se supone que financian el cine independiente, para ajustar el desequilibrio que supone el cine comercial de las grandes Majors. No hay nada de malo en las Majors, simplemente que si no hay una política de apoyo a los independientes nacionales, desaparecerían nuestras culturas nacionales. Es lo que en Europa supone la política de Excepción Cultural, o de Fomento a la Diversidad Cultural. En Estados Unidos ocurre lo mismo. Los independientes americanos, la PBS y la CPB con su sistema de Public Television suponen el equilibrio frente al monopolio de las Majors comerciales.
¿Producir para TV requiere de estrategias mucho más complejas que para cine?
La TV es un electrodoméstico más o menos rectangular que permite ver cosas en su interior. Ahí se puede poner y exhibir cualquier cosa. A veces se pueden poner cosas interesantes. Esas cosas son programas, películas, debates, documentales. Todo lo que sirva para hacer pensar es bueno. Hay Televisión Masaje que sirve para eso, para dormirse frente a ella y recibir un masaje adormecedor. Hay también Televisión Mensaje, la que sirve para despertarse, agarrar un idea nueva, reírse, llorar, aprender y ver lo que nunca antes se había visto, la que sirve para hacer mejores las vidas de los ciudadanos. Producir es lo mismo para TV que para cine, lo mismo para una película de 30 segundos que para una serie de 30 capítulos. Pero requiere de técnicas muy precisas, de análisis muy delicados, de un 90 por ciento de trabajo ordenado, con escritores, abogados, financieros, técnicos y artistas. Y sólo de un 5 por ciento de talento.
¿Cómo trabaja un profesional en Discovery Channel?
Con una estrecha relación entre los creadores y el equipo editorial del Canal. Un programa es el producto del trabajo conjunto del productor y director con los commissioning editors, los programadores del canal. El desarrollo de un programa, como el desarrollo de un prototipo de automóvil, es la planificación exhaustiva de todo lo que va a ocurrir con el producto y de lo que se quiere que reciba el receptor final.
¿Qué recomienda a los productores dominicanos?
Ponerse al día de lo que ocurre en los mercados internacionales, ver todo ese cine y programas de TV, documentales que son galardonados en los festivales. Aprender a negociar cómo se vende un proyecto.
¿Desaparecerá el cine de autor por falta de recursos?
El lenguaje puede hacernos caer en trampas mortales. Dependiendo de quién hable, se llama cine de autor al de los exquisitos intelectuales inteligentes y comprometidos, o al de los ridículos engreídos que sólo nos cuentan sus obsesiones personales sin importarle el público al que se dirigen. Yo prefiro hablar de cine de calidad. De cine que interesa al público y que sirve para ayudarle a vivir. De cine que consigue traspasar la barrera nacional para contar la riqueza y diversidad de las culturas. Creo que el cine hermético hecho por el puro placer de quien lo hace, no va a tener manera de sobrevivir. Y esto no me preocupa lo mas mínimo. Lo que sí me ocupa es que el buen cine, el que sirve para hacer que todos pensemos mejor, para trasmitir cultura universal, valores culturales diversos, no se pueda producir porque el cine comercial banal, el cine y la TV Masaje bloqueen todo el sistema de distribución. Esto ya está ocurriendo desde hace mucho, pero las nuevas tecnologías han abierto la caja de pandora y la nueva distribución, así como lo económico de los equipos técnicos de hoy en día, van a permitir la apertura de nuevos mercados aun desconocidos, en los que cada ciudadano podrá escoger aquello que más útil le sea. Y los ciudadanos de este mundo no son tontos. Una nueva época se avecina, ya esta aquí. Y eso es lo que quiero contar en Altos de Chavón.
Tal y como somos
La TV de hoy, en todo el mundo, es un desastre, con escasas excepciones. Pero es a su vez una maravilla en potencia. Los políticos no saben qué hacer con ella. Salvo usarla de la manera más simple para usos partidistas. Bueno, todo eso es normal aunque traiga consecuencias penosas. Pero la nave va, como decía Fellini. Tenemos que ser conscientes de que vivimos -con la TV en el centro de nuestras vidas- momentos de auténtica confusión con un medio que se ha escapado de nuestra manos, como ciudadanos y como seres humanos....
La TV ya no es unificadora, como cuando todos veíamos el mismo programa de TV cada día. Hoy es todo lo contrario, ya nadie ve lo mismo: se ha producido la desintegración de la visión única. Hay múltiples visiones, múltiples puntos de vista, múltiples canales, DVDs, cosas interesantísimas en Internet....y eso es lo que marca el futuro.... un futuro en el que al final, la tecnología nos ha traído una curiosa LIBERTAD (más que curiosa difícil, si se entiende bien lo que es la libertad) la libertad de elegir nosotros lo que queremos ver y saber y no lo que nos impone el GRAN HERMANO unidireccional que hasta ahora era la TV. Sepamos usar esas tecnologías, sepamos usar los múltiples puntos de vista, sepamos producir aquello que ayuda a vivir a nuestros hermanos de todas las culturas, y aprendamos que podemos ELEGIR lo que queremos ver y aprender.
Todo eso lo podremos hacer con DVDs, en Internet, en nuevos NICHOS de mercado.
Hay muchos millones de chinos ahí delante de nosotros que quieren saber qué hay de hermoso en República Dominicana y de este otro lado, acá, muchos de nosotros no sabemos nada de China. ¿Por qué no hacerlo ya? Les aseguro que si está bien hecho nos lo compran.
Fuente:
Listín DiarioArtículo de: Luis Beiro
Etiquetas: Artículos